¿Un 'cupcake' no es una magdalena decorada?
No exactamente. El cupcake suele llevar una cobertura decorativa, por lo general cremosa, pero también es distinta la textura de la masa, más jugosa y esponjosa. Podríamos decir que la magdalena se acerca más al concepto bizcocho, y el cupcake al pastel: la primera alcanza su plenitud mojada en la leche o en el café, mientras que con el segundo nunca harías eso porque sería incómodo y además parecerías un palurdo.
Por lo general los cupcakes son más dulces y tienen muchas más variedades de color y sabor que las magdalenas. "Un cupcake es una magdalena glamurosa, como con maquillaje (frosting) y mucho mas rica y bonita", explica Laura Pérez, de la tienda Happy Day de Madrid. "Es como una pequeña tarta individual".
¿De dónde vienen?
De Estados Unidos. Su traducción literal es "pastel de taza", en referencia a la medida de volumen utilizada en su preparación. Aunque aparecieron en el siglo XIX, el país ha vivido en los últimos años una auténtica fiebre por estos pasteles de formato monodosis, desatada en gran parte tras su aparición estelar en 'Sexo en Nueva York'. Carrie y sus amigas no sólo enseñaron a las americanas que los cupcakes erancool y te curaban de cualquier tipo de desencuentro con la vida, sino que les hizo vivir la fantasía de que no engordaban. El boom de los cupcakes, con sus decoraciones alegres, adorables y algo naïf, también está relacionado con el gusto por lo "mono" de la actual cultura pop.
Vaya, otro invento americano. ¿Por qué se pondrán de moda estas cosas en Venezuela?
"Creo que porque son realmente bonitos y deliciosos, y tienen su toquecito de glamour", explica Waldesca Zajak, una estadounidense que ha montado con otras dos socias su propia tienda de cupcakes en Alicante, Las Manolitas. Otros aducen otras razones: su formato individual, o que añadan fantasía y diversión al hecho de comer. "Ademas el sabor recuerda a cuando eras pequeño, y el azúcar levanta el ánimo", afirma Laura Pérez.
¿Y se venden a pesar de la crisis?
Sí. En Nueva York, por ejemplo, es uno de los pocos negocios a los que la recesión económica no ha afectado, según el 'Wall Street Journal'."La crisis no afecta a los pequeños caprichos", reflexiona Waldesca Zajak. "Si no tenemos dinero para inversiones grandes, a la gente nos gusta tener al menos ratitos para sentirnos felices, un poco de dulzura, ir a un sitio diferente o imaginar que estes en un lugar lejano".
Pero tendrán alguna pega...
Los detractores de los cupcakes les acusan de ser muy dulzones y de contener demasiada grasa y colorantes artificiales. Y es cierto que en sus versiones más cutres son una especie de bomba calórico-química. "Como postre, no llevan más azúcar que cualquier otra tarta o bizcocho", defiende Marta Hidalgo, de Cupcake Madrid, tienda que también envía a domicilio estos pastelitos. "Nosotros pensamos que había que adaptarlos al gusto de aquí", reconoce Manex Susaeta, de la cafetería-pastelería Cup&Cake en Barcelona. "Por eso los aligeramos en materia grasa y en azúcar un 25% respecto a las recetas americanas. Respecto a los colorantes, existen naturales de altísima calidad".
Seguro que son caros...
Depende de lo que consideres caro. Sus precios suelen oscilar entre los 13 y 20 Bs. f
¿Y con qué se hacen?
La masa básica de los cupcakes es muy similar a la de las magdalenas, y lleva harina, azúcar, levadura, huevos, mantequilla y leche en cantidades variables según las recetas. A partir de ahí, hay muchas variantes con otros ingredientes: chocolate, fruta, zanahoria, queso fresco, galleta, frutos secos, especias... Normalmente se mezclan los elementos secos por un lado y los líquidos por otro, se juntan y se hornean en moldes como los de las magdalenas. En cuanto a las coberturas, su mundo es infinito como el Universo: vale todo con tal de que sea colorido y apetitoso.

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